ANSIEDAD POR SEPARACIÓN EN NIÑOS

Cómo entender y acompañar …

 

La ansiedad por separación es una de las consultas más frecuentes en la infancia, especialmente en los primeros años de vida, pero también puede aparecer en etapas posteriores como la escolaridad o incluso en la preadolescencia.
Comprender qué es, qué la provoca y cómo acompañarla desde casa resulta clave para favorecer un desarrollo emocional sano.

¿Qué es la ansiedad por separación?

La ansiedad por separación es una reacción emocional intensa que experimentan algunos niños cuando deben separarse de sus figuras de apego principales (mamá, papá u otros cuidadores significativos).

Se manifiesta a través de:

  • Llanto intenso o angustia al despedirse

  • Miedo excesivo a que algo malo le ocurra al adulto

  • Dificultad para quedarse en la escuela o dormir solo

  • Quejas físicas (dolor de panza, cabeza) ante la separación

  • Necesidad constante de contacto o presencia del adulto

  Es importante aclarar que cierto grado de ansiedad por separación es esperable, especialmente entre los 8 meses y los 4 años. Se vuelve motivo de consulta cuando es muy intensa, persistente o interfiere con la vida cotidiana del niño y la familia.

¿Qué factores pueden influir en la ansiedad por separación?

No existe una única causa. La ansiedad por separación suele ser el resultado de la interacción de varios factores:

1. Etapa evolutiva

En los primeros años, el niño aún está construyendo la noción de permanencia y seguridad. Separarse puede vivirse como una amenaza real.

2. Cambios o situaciones estresantes

Algunos eventos pueden intensificar la ansiedad:

  • Inicio del jardín o la escuela

  • Mudanzas

  • Nacimiento de un hermano

  • Enfermedades propias o de un familiar

  • Separaciones, pérdidas o duelos

3. Estilo de apego

Los vínculos tempranos influyen profundamente. Cuando el niño percibe inseguridad, imprevisibilidad o temor en el entorno, puede aumentar su necesidad de cercanía.

4. Temperamento del niño

Hay niños más sensibles, observadores o cautelosos, que necesitan más tiempo para adaptarse a los cambios y separaciones.

5. Mensajes adultos (muchas veces inconscientes)

Frases como:

-“Cuidado, sin mamá no podés”…   – “Si no estoy yo, algo puede pasar”…pueden reforzar, sin intención, la idea de peligro ante la separación.

¿Qué podemos hacer como padres ?

Acompañar no significa evitar la separación, sino ayudar al niño a transitarla con mayor seguridad emocional.

1. Validar la emoción

Evitar minimizar o ridiculizar el miedo. Frases útiles:

  • “Entiendo que te cueste separarte”

  • “Veo que te da miedo, y está bien sentirlo”

La validación calma y fortalece el vínculo.

2. Despedidas claras y breves

Irnos “a escondidas” suele aumentar la ansiedad. Es mejor una despedida:

  • Previsible

  • Amorosa

  • Breve

  • Siempre igual

3. Transmitir seguridad (aunque cueste)

Los niños leen más lo que sentimos que lo que decimos. Si el adulto duda o se angustia, el niño lo percibe. Mostrar confianza no es negar la emoción, sino sostenerla con calma

4. Anticipar y explicar

Contar con palabras simples:

  • Qué va a pasar

  • Cuánto tiempo durará

  • Quién estará a cargo

  • Cuándo volverán a encontrarse

La anticipación organiza y reduce el miedo.

5. Favorecer la autonomía progresiva

Pequeñas separaciones graduales ayudan al niño a comprobar que:

  • El adulto vuelve

  • Él puede tolerar la distancia

  • La separación no es peligrosa

6. Evitar reforzar el miedo

Aunque nace del amor, quedarse más tiempo del necesario, volver varias veces o suspender actividades puede fortalecer la ansiedad.

¿Cuándo consultar con un profesional?

Es recomendable consultar con un psicólogo infantil cuando:

  • La ansiedad es muy intensa o persistente

  • Interfiere con la escolaridad o el descanso

  • Genera mucho malestar familiar

  • No mejora con el acompañamiento cotidiano

Un espacio terapéutico permite comprender qué necesita ese niño en particular y acompañar también a los padres en el proceso…

Libros y recursos recomendados sobre ansiedad por separación

Para niños:

  • “Siempre te querré, pequeño” – Debi Gliori

  • “El hilo invisible” – Patrice Karst

  • “Cuando estoy lejos de ti” – Trace Moroney . Estos cuentos ayudan a poner en palabras la separación y refuerzan la seguridad emocional.

Para adultos:

  • “El apego en la infancia” – Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson

  • “Disciplina sin lágrimas” – Siegel & Bryson

Brindan herramientas prácticas para comprender el mundo emocional infantil.

PSICÓLOGA VANINA CAPPA